Arrendamiento de viviendas: ¿Rendimientos del capital inmobiliario o rendimientos de actividad económica?

09
Jul
2014
Categoría: Fiscal

(Artículo actualizado 31 enero 2015)

Las rentas obtenidas por el arrendamiento de bienes inmuebles, pueden ser clasificadas, en el IRPF, como rendimientos de capital inmobiliario, o como rendimientos de actividad económica.

Ambos casos tienen ventajas e inconvenientes:

En el caso de los rendimientos de capital inmobiliario, el inconveniente más significativo es la generación de rentas de los inmuebles no alquilados o subarrendados y la limitada imputación de los gastos inherentes a estos bienes. En cambio, la parte positiva es la aplicación de la reducción del 60% en el rendimiento neto obtenido por el arrendamiento de inmuebles destinados a vivienda, aumentando al 100% cuando la edad del arrendatario esté comprendida entre 18 y 30 años (esta reducción queda suprimida por la Reforma Fiscal a partir del 1 de enero del 2015). Existen además otras ventajas, como la simplicidad en las obligaciones fiscales.

En el caso de considerarlos actividad económica, no podrán aplicarse las reducciones por alquiler de vivienda, aunque si se podrán deducir los gastos de los inmuebles no arrendados que además no generan renta imputable, aplicando las reglas del Impuesto de Sociedades (excepto las ganancias o perdidas por transmisiones de los inmuebles afectos). Igualmente, existen beneficios de cara al Impuesto sobre el Patrimonio e Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

 

¿Cuándo el arrendamiento es considerado como actividad económica?

Cuando concurran simultáneamente estas dos circunstancias (artículo 27.2 LIRPF):

  1. Que se destine un local exclusivamente para la gestión de los inmuebles arrendados. (Este requisito queda suprimido con la Reforma Fiscal a partir del 1 de enero 2015)
  2. Que haya al menos un trabajador por cuenta ajena, con contrato laboral y jornada completa para la gestión de dichos arrendamientos.

 

En relación con lo anteriormente mencionado la jurisprudencia concede cierto margen a la consideración de estos requisitos, ya que simplificar una actividad empresarial a la existencia o no de trabajadores es muy relativo, lo importante es si el titular realiza realmente una actividad empresarial o no.

Si tiene varios inmuebles y los gestiona como actividad económica le aconsejamos que se haga con documentos y pruebas que justifiquen sus argumentos de cara a Hacienda por si se los reclama en algún momento.

 

Para más información, no dudes en dejarnos un comentario y te contestaremos lo antes posible.

 

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